lunes, 14 de febrero de 2011

ECOS Y REFLEXIONES DE LA REVOLUCIÓN EN LA PLAZA TAHRIR.


MUSEO EGIPCIO PLAZA TAHRIR

El viernes 11 de febrero, la reconocida periodista Carmen Aristegui, invito a un panel de especialistas para tratar la evolución de los cambios en Egipto. Entre uno de los invitados surgió la hipótesis de que todo este proceso era una mascarada muy bien montada para disimular un golpe militar.

 

El especialista argumentó como razón principal, la sutil complacencia del ejército con los insurrectos de la plaza a quienes permitió realizar 18 días de mítines sin oponer resistencia u oposición alguna. (Al momento de transcribir estas notas se anunció el desalojo de la plaza so pena de judicializar por parte de los militares a los no cooperantes), para al final obligar a renunciar al antiguo régimen sin generar inconformismos con su pueblo y los gobiernos occidentales.

 

Al conocer de esta discusión por intermedio de mi colega Irma Londoño, me dedique a indagar si habían más conceptos que respaldaran esta tesis; y para mi sorpresa desde el editorial del New York Times del 11 de febrero, pasando por el periódico Lidovi Noviny de Praga con su especialista en temas de oriente medio Jan Fingerland, siguiendo con el periodista Jon B Alterman en el Washington Post y terminando con el Iraní Amir Taheri analista del canal Alarabiya, todos llegaban a la conclusión que había habido cambio en el régimen pero que el sistema como tal seguía igual y el status quo se mantenía inalterable.

Al analizar y reflexionar sobre estos aportes de la prensa mundial y al volver a repasar los acontecimientos, no es descabellado suponer que Washington manejo dos propuestas.

 

Una para la galería en general en la que oímos al sr Obama hablar de cambios inmediatos desde ya; y probablemente otra en que se negociaba con los militares una sucesión (léase golpe militar disimulado), sin sangre en la que se obligó a los militares a honrar sus tratados y acuerdos internacionales.

 

Es obvio que Arabia Saudita e Israel tuvieron que estar ejerciendo mucha presión para no dejar arrastrar la precaria Paz de Oriente Medio, como lo desearía Irán.

 

También ha quedado claro que los Hermanos Musulmanes no actúan como Hamás Y Hezbola, que son títeres de los intereses Iraníes en la zona, gracias a los grandes aportes económicos que la nación Persa realiza a estos grupos, que a su vez lo emplean invirtiendo en salud y víveres para las poblaciones árabes más pobres de sus  territorios.

 

Igualmente como todos los demás países de la zona Egipto no ha conocido nunca la verdadera democracia; esta naciente semilla del pluralismo político se verá sometida a inclementes altibajos, errores e inmadurez de los líderes de los nuevos partidos de oposición pero como lo parafrasea el Checo Fingerland “Ninguna democracia digna de tal nombre surge de la noche a la mañana”.


El final deseable, es que esta llamita de libertad encienda e inflame el deseo de otros pueblos como el Sirio, el Libio y el Iraní a obligar a sus autócratas dirigentes a realizar verdaderos cambios en sus reglas de juego, para que los grupos independientes puedan acceder al poder y le den la oportunidad a toda la nación Árabe a vivir con tolerancia religiosa, política y en paz.  

 

viernes, 11 de febrero de 2011

AGUA POTABLE, DILEMAS Y SOLUCIONES PARA CALI

Nuestro próximo alcalde a parte de asegurar la continuidad de las nuevas obras de infraestructura urbana, tendrá que iniciar el proceso de solución definitiva para nuestras debilidades en el tema de las fuentes y potabilización del agua para la creciente urbe.
Dado que en el país el numeral quinto de la ley 99 de 1993, establece el principio que otorga prioridad al consumo humano del agua, por lo que se debe garantizar el suministro a todas las personas y que el código de recursos naturales y la ley 99 hablan del principio de eficiencia, que establece que los beneficios socioeconómicos y ambientales derivados de las políticas de inversiones públicas y privadas que se desarrollen a este respecto, sean superiores a sus costos; en otras palabras que se garantice la sostenibilidad y solvencia de los proyectos; entonces se hace más que necesario que nuestros actuales candidatos con opción al primer cargo municipal, Argemiro Cortes, Milton Fabián Castrillon, Susana Correa; presenten a la comunidad los planes, proyectos y formas de financiación que requieren los modelos de desarrollo de las nuevas fuentes de agua potable para la ciudad, ya que al menos existen dos anteproyectos que dotarían entre ambos de agua a Cali hasta el año 2050.

BOCATOMA ACUEDUCTO RÍO CAUCA
En estos proyectos debe también considerarse todo el asunto del mantenimiento del Jarillón del río Cauca y de los humedales que regulan las inundaciones en el área del municipio, puesto que es importante aclararle a los lectores,que los estudios realizados sobre el riesgo y consecuencias de colapso en el Jarillón del río Cauca, los modelos establecen que en caso de fractura de este, se provocarían inundaciones de tal magnitud que nuestras plantas potabilizadoras de agua que surten el 70% del consumo de la ciudad quedarían seriamente dañadas y fuera de funcionamiento por varias semanas.

De ahí lo importante que la nueva administración defina desde el comienzo el derrotero a seguir, con la solución de estos dos problemas que están vinculados entre sí por sus causas y efectos sobre la gran mayoría de los ciudadanos de Cali.

Ante la dimensión de estos obstáculos, desde estas líneas hago votos porque los señores candidatos se pronuncien cuanto antes sobre las soluciones estructurales ideadas por ellos  para corregir de manera definitiva estas situaciones.

martes, 8 de febrero de 2011

CIUDAD PARAISO

Al animarme a escribir esta nota, quiero transmitir a mis conciudadanos y al resto de los lectores de otros lugares, el espíritu de optimismo que se genera a partir que nuestros líderes se atrevan a acariciar el futuro con verdaderos proyectos de renovación urbana y social.
Cali mi ciudad, ha permanecido por espacio de 20 años adormecida por la corrupción, la demagogia y fundamentalmente por la visión miope y cortoplacista de la dirigencia local.


Contra viento y marea Jorge Iván Ospina, el hijo del comandante guerrillero, el médico obstinado ha ido adelantando una agenda de renovación para la ciudad que viene con un atraso de dos décadas, eso ha significado muchos sacrificios para el ciudadano del común, contribuciones extras de valorización, una ciudad en construcción, polvo y monumentales trancones a los que los caleños no estaban acostumbrados.


Adicionalmente la férrea oposición al alcalde por ser miembro de un partido de oposición, por un grupo del empresariado local y del principal periódico, que no escatima tinta y papel en criticar y condenar toda actividad del burgomaestre en pos del desarrollo de la ciudad.


Ciudad Paraíso es el proyecto más ambicioso de renovación para el sector del casco viejo o centro deprimido de Cali, en una superficie de 231.600 metros2 , afectando a 3 barrios del sector más peligroso de la ciudad. El proyecto contempla 35.604 metros2 para zonas verdes; la construcción de 465.822 metros2 para comercio 138.315 metros2 para vivienda y la renovación de 33.406 metros2 de vías.


Además como parte de los nuevos proyectos en otras zonas de la ciudad se contempla la instalación de una terminal del sistema integral de transporte, subterránea en la zona de la antigua estación del ferrocarril, para no afectar edificios y espacios públicos de obligatorio conservación por ser parte del patrimonio arquitectónico local y nacional.


Conociendo estos proyectos, se vuelve a sentir que tenemos alcalde y se vuelven a planear los delineamientos urbanos y comunitarios hacia los que se debe dirigir la administración municipal.


Ad portas de escoger en 9 meses sucesor entre varios candidatos al primer cargo municipal, se hace perentorio que quien vaya a suceder a Ospina, esté dispuesto a continuar con este plan de desarrollo y de inversiones para Santiago de Cali; compromiso que ojalá quede por escrito y ante notario público, para así la comunidad pueda votar con certeza por el futuro alcalde.

domingo, 6 de febrero de 2011

TESTIMONIO Y MEMORIA HISTÓRICA (2)

Víctor Montoya
Los Archivos del Terror
FAMILIARES DESAPARECIDOS
La “Operación Cóndor”, que estaba en pleno apogeo entre 1975 y 1982, utilizó la tortura como el arma principal de lucha contra la “subversión” en el concepto de la guerra sucia. Por lo tanto, los prisioneros, considerados “peligrosos” para el orden y la ideología instaurados por las dictaduras militares, fueron sometidos a interrogatorios con apremios psico-físicos.


En el libro “Nunca Más”, informe e investigación que fue presidido por el escritor Ernesto Sábato, no sólo se echa luces sobre las desapariciones, secuestros y torturas, sino además se relata que los instrumentos, métodos y grado de crueldad de los tormentos, excede la comprensión de una persona normal: “simulacros de fusilamiento”, “el submarino”, estiletes, pinzas, drogas, “el cubo” (inmersión prolongada de los pies en agua fría/caliente), “la picana eléctrica”, quemaduras, suspensión de barras o del techo, fracturas de huesos, cadenazos, latigazos, sal sobre las heridas, supresión de comida y agua, ataque con perros, rotura de órganos internos, empalamiento, castraciones, presenciar la tortura de familiares, mantener las heridas abiertas, permitir las infecciones masivas, cosido de la boca... El sadismo de los torturadores es un dato común. Todos los detenidos/desaparecidos eran torturados: hombres, mujeres, ancianos, ancianas, adolescentes, discapacitados, mujeres embarazadas y niños (hay varios casos de niños menores de 12 años torturados frente a sus padres). En el caso de las mujeres, se combinaba la violación con la tortura.


En la Escuela de las Américas, situada desde 1946 a 1984 en Panamá, se adiestró a centenares de oficiales en “acciones preventivas” (métodos de tortura) y asesinato, con el fin de sembrar el pánico y el terror entre los activistas de la izquierda latinoamericana. Según algunas investigaciones, se deduce que la división de servicios técnicos de la CIA suministró equipos de tortura y ofreció asesoramiento sobre el grado de shock que el cuerpo humano puede resistir. De ahí que los métodos de tortura fueron similares en todos los países del Cono Sur, donde las fuerzas policiales fueron puestas bajo la autoridad del Ejército, y en particular de los paracaidistas, quienes generalizaron las sesiones de interrogatorio, la utilización sistemática de la tortura y las desapariciones.


Las víctimas de la “Operación Cóndor” se cuentan por millares en América Latina. En Uruguay, en tiempos de la dictadura, había un preso por cada 500 habitantes, en Paraguay se echaba en prisión al primero que opinaba en contra del régimen de Stroessner, en Chile la palabra “tortura” pasó a formar parte del lenguaje coloquial durante el régimen de Pinochet, y en Argentina, donde desaparecieron miles de presos en las mazmorras, todos los sectores de la sociedad resultaron afectados por la brutalidad de los aparatos represivos que pretendían combatir la “subversión” por medio de la tortura y el terror institucionalizado.


Todos estos actos, calificados de lesa humanidad, no fueron públicamente conocidos hasta el 22 de diciembre de 1992, en que un volumen importante de información sobre la “Operación Cóndor” salió a la luz cuando el juez José Fernández y el abogado Martín Almada, profesor y ex preso político paraguayo, descubrieron en la antigua comisaría de un suburbio de Asunción, concretamente en Lambaré, los archivos secretos del “Plan Cóndor”, que pasaron a ser conocidos como los “Archivos del Terror”. Se trata de toneladas de papel que revelan la entretela de la mayor organización represiva del Cono Sur, incluyendo su lenguaje cifrado y codificado. En estos archivos están registrados, de manera detallada, 30.000 desaparecidos, 50.000 asesinados y casi medio millón de encarcelados por los servicios de seguridad en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay. Y todo esto sin contar a quienes fueron torturados, asesinados y desaparecidos antes y después de la “Operación Cóndor”.


Un testimonio personal


Todo comenzó a mediados de 1976, el día en que me detuvieron los agentes del Ministerio del Interior en la ciudad de Oruro, donde estaba clandestino junto a un grupo de dirigentes mineros de Siglo XX y Llallagua, poblaciones ubicadas al norte del departamento de Potosí.


Me torturaron varios días y varias noches. Fui sometido a casi todos los métodos de suplicio que, en los años ‘70 y ‘80, utilizaron las dictaduras militares en su denominada “lucha contra la subversión comunista”. Los mismos métodos se aplicaron en otros países: la represión sistemática, las amenazas y las torturas, que tenían la brutal consecuencia de marcar de por vida y llevar el martirio al límite de las pesadillas. En este contexto, los latinoamericanos fuimos perseguidos y torturados por el simple “delito” de haber simpatizado con las ideas libertarias y habernos opuesto a la brutalidad de los regímenes totalitarios.


Durante las sesiones de tortura, me desnudaron completamente y me encapucharon para que no viera ni reconociera a mis torturadores. Me hicieron “la percha del loro”, amarrándome con una cuerda los pies y las manos en una barra colocada de manera horizontal, probablemente, sobre el respaldo de dos sillas, y, mientras me interrogaban entre gritos e improperios, me golpeaban por todas partes.


Después me hicieron “el submarino”, que consiste en sumergir al preso, encapuchado y las manos atadas a la espalda, en un recipiente o turril de aguas servidas a manera de intimidarlo y provocarle náuseas. Algunas veces, me sujetaron de pies y manos en una silla o en un somier, donde, luego de echarme agua fría, me aplicaron “la picana eléctrica” o “la maquinita de picar carne humana” en las zonas más sensibles del cuerpo, como ser la lengua, las orejas, los testículos y el ano. “La maquinita de picar carne humana” es un magneto que da golpes de corriente o descargas sostenidas en contacto con el cuerpo. Y, claro está, mientras me torturaban una y otra vez, subían el volumen de una radio para que no se oyeran mis gritos ni lamentos.


Me dejaron con el rostro y el cuerpo lleno de hematomas y contusiones, tras propinarme patadas y puñetes, y golpearme con la culata de un fusil y otros objetos contundentes. La tortura, aun no teniendo nombre ni rostro, es ejecutada por individuos que asumen la función de verdugos, como si dentro de ellos cargaran una bestia o un asesino potencial.


Las torturas comenzaron en el Departamento de Orden Político (DOP) de la ciudad de Oruro, prosiguieron en los sótanos del Ministerio del Interior y culminaron en el Departamento de Orden Político (DOP) de la ciudad de La Paz.


Concluidas las torturas y los interrogatorios, me encarcelaron en el Panóptico Nacional de San Pedro y en otras prisiones de alta seguridad, hasta que Amnistía Internacional, que me adoptó como a uno de sus presos de conciencia, me ofreció asilo político en Suecia. Así llegué a Estocolmo, directamente de la cárcel en 1977.


Por todo lo relatado, es justo que me considere una víctimas más del terrorismo de Estado que las dictaduras militares aplicaron sistemáticamente contra sus opositores políticos durante la “Operación Cóndor”.


La tortura se usaba con la intención de doblegar la voluntad más firme del prisionero. Sólo quien haya sufrido el tormento en carne propia, con métodos y utensilios diversos, sabe que este acto inhumano y despiadado es más doloroso que la muerte y el olvido.


Por fortuna, quienes sobrevivimos a las mazmorras de las dictaduras, hemos denunciado las atrocidades que nos tocó vivir en carne propia, con la única finalidad de dejar un testimonio vivo a las generaciones del presente y del futuro, que deben aprender a decir: Nunca más a las dictaduras ni a las torturas.


El tema de la tortura, en tiempos en que el clamor popular pide que los exdictadores sudamericanos sean juzgados por sus delitos de lesa humanidad, vuelve a ser un punto de apoyo para no olvidar el pasado ni repetir la historia. Por eso mismo, todos los testimonios, y en todas las manifestaciones del arte, son necesarios para esclarecer uno de los acontecimientos más sombríos de la historia contemporánea.


Yo escribí un libro de cuentos que revela los crímenes cometidos por el régimen dictatorial de Hugo Banzer Suárez. El libro, publicado en 1991, con el título de “Cuentos violentos”, describe en sus páginas, impregnadas de realismo descarnado y hechos insólitos, los sótanos dantescos de las cámaras de tortura a partir de una experiencia personal y colectiva, con la preocupación de rescatar la voz anónima de las víctimas y dejar un testimonio de la flagrante violación a los Derechos Humanos.


“Cuentos violentos”, a dos décadas de su publicación, cuenta con lectores en diversos países y forma parte de esas obras que perpetúan la memoria histórica. Varios de los cuentos, de un modo implícito o explícito, denuncian los atropellos a la dignidad humana, que las dictaduras cometieron antes, durante y después de que se firmara el documento de fundación del “Plan Cóndor”; más todavía, aun siendo un trabajo de carácter literario, donde se ensamblan los elementos de la realidad y la ficción, aporta datos para seguir el juicio contra los responsables de los crímenes, con la esperanza de que no queden impunes ni se olvide la memoria de las víctimas del terrorismo de Estado.


En “Cuentos violentos”, aparte de reflejar la tragedia de un país asolado por una dictadura, he logrado escribir la experiencia vivida y sufrida por un grupo de luchadores sociales, sin otro afán que el de recuperar los eslabones perdidos de la memoria. No en vano estos cuentos, tras una apariencia de literatura de ficción, hoy constituyen un testimonio valioso y una clara denuncia de la represión política que los sistemas de poder institucionalizaron en el Cono Sur de América Latina.


En síntesis, cumpliendo mi deber de creador y comunicador social, debo manifestar que he logrado forjar, sin más recursos que la memoria honesta y modesta, una literatura de conciencia crítica, desde el “Tablero de la muerte”, que recrea la captura y muerte del Inca Atahuallpa, hasta “Días y noches de angustia” que, además de desvelar las atrocidades cometidas por la dictadura militar, obtuvo el Primer Premio Nacional de Cuento en la Universidad Técnica de Oruro, en 1984, seguido por la crítica especializada, que no dudó en señalar que con “Cuentos violentos” se establece el tema de la tortura en la literatura boliviana del siglo XX.

sábado, 5 de febrero de 2011

POLÍTICA Y RELIGIÓN CONCUBINAS MILENARIAS

ESCUDO CIUDAD DEL VATICANO
Desde aquella famosa historia del nuevo testamento en la que Jesús de Nazaret omite hablar del pago de los impuestos Romanos con la muy sabia frase “Dad al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios”, los dos más importantes principios de coexistencia para el ser humano han llevado un trasegar de amistad y enemistad con el vuelo de los siglos.
Principalmente la religión Cristiana y la Musulmana; la Judía siendo una religión de una minoría en los tiempos antiguos, si ejerció su influjo sobre la política de su época, pero después del año 70 con la dispersión de sus seguidores por el mundo y al no tener más un estado soberano definido, como lo es hoy en día Israel, perdió su poderosa influencia en la política.


La religión Cristiana en cambio se convirtió en el botín político más preciado para un inteligente líder y militar, Constantino el Grande, quien en el año 325 reunió el famosos concilio de Nicea, para lograr bajo su batuta sellar una peligrosa división entre dos facciones Cristianas, los seguidores del presbítero Ario representados en el concilio por Eusebio de Nicodemo y sus contradictores Eustaquio de Antioquia, Marcelo de Ancira y otros. Al unificarse las bases teológicas en una doctrina única, pudo el emperador dar su apoyo a fondo a la nueva religión y convertirla en el credo oficial del imperio.


El nacimiento del Islam según el rigor histórico y el mito, pues los datos exactos son pocos, comienza su cronología con Mahoma en el año 610 y a la edad de 40 años, cerca de la ciudad de la Meca, el comienza a recibir las primeras revelaciones a través del Ángel Gabriel; hacia el año 620 es obligado a salir de la Meca hacia Medina por culpa de su creencia religiosa nueva y monoteísta en contra de la tradición politeísta Árabe del momento. Un importante asunto que no debe ser pasado por alto es que en medio de este momento Mahoma decide integrar sus revelaciones a la práctica religiosa Judía siendo rechazado por esta comunidad en Medina, lo que lo animará a promulgar esta nueva Fe que desde sus inicios dejo claro que la política dependía estrictamente de la religión y su moral, definición de Teocracia que aplicó al ganar reconocimiento y poder en Medina permitiendo a Cristianos y Judíos preservar sus religiones tras el pago de un tributo.


Como claramente se puede establecer de las tres grandes religiones, la única que se estableció desde su inicio como autoridad superior sobre la política fue el Islam, el Cristianismo sobrevivió 325 años sin esa contaminación; después inicio una relación peligrosa que ha tenido altibajos, logrando a partir de las cruzadas estabilizarse y manejar la política hasta muy entrado el siglo Veinte.


Haciendo un pequeño apartado para Colombia, en donde su intervención ha sido profunda desde la promulgación de la constitución de 1863, la iglesia empezó a ejercer su liderato e intervención desde esta tribuna deslegitimando las ideas liberales expuestas por esta constitución y a sus defensores al acusarlos de sacrílegos al punto de crear el espacio para la contrarreforma, con la constitución de 1886. El catedrático e historiador Juan Carlos Acebedo Restrepo a través de un corto viaje entre 1863 a 1930 hace una excelente investigación y análisis desde la perspectiva del periodismo en el gran Tolima sobre este espinoso tema de la manipulación política desde el púlpito en su libro "El apetito de la injuria"


Podemos determinar con la observación histórica que la crisis políticas del Medio Oriente se profundizan en el púlpito de las Mezquitas, y no debemos perder de vista la radical e irreconciliable división entre Chiitas y Suníes cuya procedencia se establece en el año 680. Estando presente la mayoría Chiita en Irán, sur del Líbano, Irak, Afganistán y Pakistán mientras los Sunitas en el resto del mundo Árabe, pero con especial impacto en Egipto y Arabia Saudita; asunto nada casual dado el conocimiento actual que tenemos de la procedencia del radicalismo Islámico y de la gran confrontación de liderazgo entre Irán y Egipto.


Finalmente no ha sido bueno para la evolución sociológica de la humanidad esta empoderamiento de la religión por la política, pues la política con sus interese egoístas y netamente humanos deslegitima la moral y la espiritualidad de la religión, reduciéndola a solo otro conflicto humano.

jueves, 3 de febrero de 2011

KAPLAN Y LA GEOPOLÍTICA DE ORIENTE MEDIO

ROBERT D. KAPLAN
¿Qué es la geopolítica? Es la ciencia que funde la política nacional e internacional con el estudio de los factores geográficos, económicos, raciales, culturales y religiosos.
Como término fue acuñado por el sueco Rudolf K Jeller, pero quien lo convirtió en doctrina ejecutable de la política de exteriores fue el británico Halford Mcckinder por allá en el año de 1887.

Hoy en día un veterano y muy respetado analista de esta ciencia, es el reconocido columnista del Washington Post, Robert D. Kaplan, hombre que ha acrecentado fama por su frió y profundo análisis que le permitió ser invitado a participar del centro para la seguridad de una nueva América como investigador principal.

Este caballero en una columna del pasado 3 de diciembre veía con preocupación cómo al quedar su país como única potencia mundial que administra y controla la estabilización global, generaría desequilibrios regionales peligrosos que implicarían guerras sangrientas y amenazantes para la seguridad  mundial por la proliferación de los estados nucleares; casi que clamaba en su artículo en que reapareciera una fuerza balanceadora como lo fue la URSS antes de su desaparición.

Al contemplar este modelo del mundo dividido entre dos potencias, se incurría en un menor grado de riesgo a encontrarse a estados como Irán, Pakistán, India, Corea del Norte, Venezuela tratando de emerger en sus respectivos regiones como advenedizos a líderes con la necesaria estrategia de terror,  toma de territorios y estados militarmente.

Viendo el veloz desarrollo de los acontecimientos que motivaron mi anterior artículo "EGIPTO EL CONTRAPESO DEL MEDIO ORIENTE"
y su desenvolvimiento con su efecto de dominó sobre toda la región del Medio Oriente le queda a uno una muy disminuida duda, de cuanta razón tiene Kaplan al extrañar a otro súper poder mundial que ayude a aplacar a estos pequeños nuevos líderes y a mantener el orden y la tranquilidad orbital a costa de la libertad de los ciudadanos de estos estados.

Parece una soberbia tontería pensar que un cambio brusco de poder en Egipto, pueda descontrolar toda esta zona pero como bien lo explique Egipto es el contrapeso de toda esa región con el tácito apoyo Saudí y es difícil predecir hasta donde sería capaz de llegar Irán en su interés de convertirse en el nuevo caudillo de toda la zona. ¿Se tentaría a una confrontación con Israel? No olvidemos que Persia fue imperio y conoce el oficio, por eso ese lenguaje del gobierno Norteamericano fomentando las reformas necesarias desde ya en Egipto, ante la opinión mundial; pero que como ya sabemos por la historias de Wikileaks no necesariamente ese sea el mensaje que esté recibiendo el gobierno del Cairo.

Por tanto Mubarack seguirá por un tiempo más siendo el pivote en donde gira la geopolítica del Medio Oriente. Y las ideas de Kaplan aunque grotescas apuntan a una triste realidad, el planeta entero necesita de dos imperios policivos.