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domingo, 22 de mayo de 2011

SOCIAL MEDIA Y LA INVASIÓN DE LA PRIVACIDAD

TWITTER Y FACEBOOK BAJO LA MIRA JURÍDICA

RED GLOBAL


Diseño Zoran Ozetsky

Se ha desatado un gran conflicto judicial en el Reino Unido por culpa de la incesante curiosidad humana además de la excesiva pretensión de algunos periodistas de estar informando hasta el más mínimo detalle de la vida de los famosos.

La historia básicamente trata de que una periodista en medio de la transmisión de un encuentro futbolero de la liga premier Inglesa, comentó sobre las furtivas relaciones que un aclamado futbolista casado había sostenido con una modelo recientemente y para lanzar su primicia noticiosa recurrió a su cuenta de twitter.

El hombre señalado en el twett al ver su imagen privada sometida al escrutinio público, contrató a una prestigiosa firma de abogados que lograron convencer a un juez Británico el pasado viernes 13 de mayo para limitar la invasión en la vida de este caballero y como corolario se exigió vía judicial a Twitter en san Francisco California a entregar la información sobre el usuario que lanzo la información.

En un segundo caso otro juez prohibió escribir informaciones sobre una paciente que se encuentra en coma desde hace varios años, la veda incluye al personal médico y de auxiliares que le asisten y a todo su entorno familiar para no comentar desde Facebook o Twitter ningún detalle sobre su estado de salud y situaciones conexas. En este caso hay un debate asociado por la muerte asistida de la enferma al desconectar los sistemas de soporte vital que la madre de la victima busca por medio de autorización jurídica.

En ambos asuntos la justicia Inglesa inicia un recorrido incierto y peligroso al legislar sobre usos y excesos de la difusión de información por medio de la Internet.

¿Difamación, chisme, información, comunicación? Cuál de estos adjetivos califica la práctica de escribir 140 caracteres y narrar una historia sobre mi vecino o el presidente de mi país.

Hasta donde tenemos el derecho de contar secretos e indiscreciones aprovechándonos del anonimato que ofrece twitter al poder evitar usar el nombre e imagen real. Menudo lío el que los jueces Británicos tienen entre manos por ahora, porque como la mala hierba pronto estas denuncias se extenderán por el planeta.

Y se unirán seguramente muchos personajes públicos al intento jurídico de evitar que el ciudadano de a pie invada su entorno privado por culpa del avance de las tecnologías de la información.

En este momento que en Colombia aun estamos en pañales sobre la legislación de usos y obligaciones con respecto a la Internet sería bueno incorporar a los debates actuales como se va a manejar el derecho a la privacidad.

Nuestros datos personales están en poder de bancos, redes sociales, la Dian, Almacenes de Cadena, Centros comerciales, portales de reservas de cine, restaurantes de comida rápida, aerolíneas, etc. ¿Cómo se evitará legalmente que tanta información se desproteja y no caiga en manos inadecuadas? La digitalización permite hacer más expedita muchas de nuestras tareas normales pero implica el almacenaje de datos tan variados como nuestros números de identificación (cédulas y pasaportes), direcciones de trabajo y de residencia, números telefónicos de fijos y móviles y un sinnúmero de datos privados más, que de caer en manos equivocadas nos podrían causar mucho malestar.

El asunto de la privacidad en la red se volverá en la medida que avanza la tecnología en un asunto de seguridad mayúsculo, pues nos afecta en línea directa por nuestro derecho a la intimidad, bien sea por los comentarios descomedidos a través de twitter o la venta de bloques de información confidencial por parte de inescrupulosos funcionarios que tienen acceso a estas bases de datos.

Bien lo sentencio hace dos semanas Julián Assange hablando sobre los riesgos de la información compartida en Facebook; esa red social es la fuente de datos más exacta y confiable de información a la que pueden acceder las autoridades y el gobierno de Estados Unidos, pues está elaborada por las personas de manera cándida y transparente.