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martes, 22 de marzo de 2011

LLUVIA, LECHE Y ESPINACAS; LOS EFECTOS DE LA RADIACIÓN NUCLEAR

VIENA 21 DE MARZO REUNIÓN DE DIRECTORES
Este lunes 21 de marzo se cruzan muchas noticias entre tranquilizantes y alarmantes ante los verdaderos daños causados por las fugas radioactivas de la central nuclear de Fukushima Doichi en Japón.

La noticia que más alarma ha causado es la de contaminación radioactiva en alimentos procedentes de la zona adyacente al desastre, que es una zona altamente agrícola, según informa el diario Japan Times, la contaminación encontrada en la leche es de 5250 Becquerel de Yodo radiactivo por kilo y en las espinacas de 54000 Becquerel de yodo por kilo que es el equivalente a 524 Becquerel de Cesio, solo ligeramente superior un poco al estándar que es de 500 Becquerel por kilogramo. 1 Becquerel equivale a una desintegración nuclear por segundo, y es la unidad de radiactividad. Aunque las autoridades japonesas, han aclarado que aun consumiendo todos los días un kilo por un año de estas espinacas, sería el equivalente a la quinta parte de radiación que asimila una persona a la que se somete a una tomografía computarizada; versión confirmada desde los Estados unidos por el radiólogo Dr Henry Duval Royal.

También debemos recordar que I-131 es de descomposición rápida de tal manera que en 8 días sus efectos van desapareciendo sobre los alimentos contaminados. Una preocupación adicional es la cantidad de radiación que el viento y la lluvia pudiesen transportar a través de la atmósfera alta, pero esta observación genera muchas dudas en los expertos.

Leyendo las informaciones que genera la Agencia Internacional de Energía Atómica desde Tokio, recalcan que la información presentada por el gobierno Japonés y las directivas de Tokio Electric Power Co. han sido supervisada cuidadosamente por esta institución rectora del uso pacífico de la Energía Atómica; adicionalmente me he encontrado con un juicioso análisis realizado por el señor Chistopher Jones quien desde su blog, ha realizado un juicioso seguimiento desde el Japón con todas las actualizaciones y documentos científicos a la mano para explicar y mostrar la realidad de los niveles de radiación en Tokio y aéreas circunvecinas a la central nuclear afectada, documento del cual anexo enlace para que lo puedan leer y estudiar.

Aunque no soy un partidario del uso de la tecnología nuclear, por sus complicados manejos técnicos, lo que incluye los residuos tóxicos nucleares como el plutonio, cuyo peligro y eliminación tarda 24 mil años; tampoco me agrada la especulación técnica y científica asociada al alarmismo apocalíptico que muchos medios periodísticos y ambientalistas están generando alrededor del planeta por los daños en la central nuclear.

Así como me queje de que la información inicial entregada por las autoridades Japonesas y los administradores de Fukushima Daichi era parcial y lenta ante la opinión pública; hoy me uno al grupo de los que debemos presentar la información con datos técnicos veraces y creíbles sin generar más amarillismo y preocupación alrededor del mundo.

Finalizo entregando estos datos que son técnicos para comprender los anexos que se pueden leer a partir de este artículo.

Un Sievert es la unidad de dosis equivalente efectiva, que significa el efecto biológico de dosis absorbida por las personas. La dosis máxima a la que se expone el personal bien controlado es de 50mSv/año. Pero existen zonas pobladas en donde esta concentración de radiación es mayor como en Guarapari Brasil, con dosis por año para sus residentes de 175mSv por ser una zona rica en Torio; o en India en Keirolo en donde la dosis es de 400mSv al año y es una zona poblada por 90 mil personas, en donde no se han encontrado efectos nocivos en la gente.

Una dosis de 1000 mSv al año supone el riesgo de morir de cáncer de un 5/100, una dosis de 20mSV supone un riesgo de 1/1000.

Espero que esta información sea de utilidad para los lectores y elimine dudas y prejuicios dantescos sobre los sucesos nucleares de Japón.